El salvataje ocurrió hace una década y los directivos aún agradecen la intervención del magnate mexicano. En la nota, todos los detalles de esta historia.
Carlos Slim Helú, el hombre más rico de México y América Latina.
El magnate mexicano Carlos Slim Helú es considerado como un salvador para Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), una de las grandes constructoras y proveedoras de servicios públicos en España, que hace tan solo una década enfrentaba un abismo financiero con una deuda que alcanzaba los 5,000 millones de euros.
Cuando FCC parecía haber agotado todas las alternativas para evitar su colapso, la llegada de Slim Helú transformó el panorama. A finales de 2014, el empresario mexicano cerró un acuerdo con Esther Koplowitz, la entonces principal accionista de FCC, para participar en una ampliación de capital por 1,000 millones de euros.
Con esta operación, el empresario mexicano adquirió una participación que le permitió no solo inyectar el capital necesario para sanear la estructura financiera de la compañía, sino también asumir parte de la deuda asociada a la participación de Koplowitz, quien contaba con obligaciones financieras por cerca de 843 millones de euros.
La operación se realizó a un precio promedio de 8.4 euros por acción, lo que representó un importante descuento respecto a los niveles de mercado y demostró la apuesta decidida del mexicano por rescatar la empresa en uno de sus momentos más oscuros.
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Carlos Slim Helú, un antes y un después para FCC
Según los directivos de FCC, citados por el medio El Español, la intervención de Slim fue “un punto de inflexión” que permitió pasar de un escenario de incertidumbre a la generación de beneficios sólidos. En 2021, por ejemplo, la compañía reportó un beneficio neto de 580 millones de euros, retomando la tradición de repartir dividendos tras años de ausencia.
La transformación de FCC no solo implicó la recapitalización de la empresa, sino también un cambio en su enfoque estratégico. Bajo el liderazgo de Slim Helú, la compañía adoptó medidas para reducir gastos financieros, reorganizar su estructura y enfocarse en proyectos de alta rentabilidad. Este nuevo rumbo permitió a FCC consolidar su posición en el mercado internacional, dado que más del 44% de sus ingresos provienen de fuera de España.