Uno de los mejores finales de un juego en la historia de la NBA. ¡De eso no hay dudas! Cuando parecía que los Lakers tenían asegurada la victoria contra Chicago Bulls el 27 de marzo, apareció una jugada contra LeBron James que nadie podía creer.
Los Angeles Lakers venían de una victoria contra Indiana Pacers en la última jugada. LeBron, con un toque sutil, corrigió un tiro de Luka Doncic que no entró y fue el héroe del juego con un tiro ganador de partido. Sin embargo, en menos de 24 horas pasó a ser el villano de la historia.
Con el objetivo de conseguir la segunda victoria consecutiva como visitante en dos días, los Lakers salieron a imponer condiciones contra Chicago Bulls y llegaron a tener una ventaja de 18 puntos en el marcador, pero en la NBA nada está escrito, y un final inesperado estaba a punto de suceder.
Faltaban tan solo 12.6 segundos por jugar en el último cuarto cuando Patrick Williams anotó un triple y puso el marcador 113 a 115 a favor de Los Angeles Lakers. Luego, LeBron James cometió un error al sacar mal el balón y Josh Giddey terminó asistiendo a Coby White para que el juego se empatara después de otros tres puntos de los Bulls. ¡Y lo mejor estaba por venir!
Video: La jugada de los Bulls sobre la chicharra para ganarle a Lakers
La jugada de Giddey contra LeBron en Lakers vs. Bulls. (Foto: Getty Images)
Los Lakers volvieron a tomar la ventaja tras una bandeja de Austin Reaves y el partido parecía liquidado porque estaba 117 a 116 a favor del equipo californiano con 3.3 segundos por jugar. ¿Hora de celebrar? ¡No! Giddey sacó la pelota, se la devolvieron, la rebotó una sola vez y cuando LeBron intentó ir a bloquear el tiro ya era demasiado tarde. El base de Chicago Bulls metió un tiro desde el logo (media cancha) contra ‘El Rey’ para ganarle a los Lakers sobre la chicharra con un marcador de 119 a 117 puntos. ¡Video!
La confesión del entrenador Lakers tras los errores de LeBron en Lakers vs. Bulls
Con dos llegadas tarde a marcar para impedir dos triples y una perdida de balón que sigue procesando que nadie podía entender en la NBA, LeBron James le dio los argumentos suficientes a JJ Redick para hacer una dura confesión. “Devastación. Es una forma terrible de perder un partido de baloncesto”, señaló el entrenador de Los Angeles Lakers.