La llegada de Jimmy Butler a los Golden State Warriors es uno de los movimientos más impactantes de la NBA en los últimos años. El alero, que dejó una huella imborrable en Miami Heat, ahora se ha unido a una de las franquicias más exitosas de la liga. Con la incorporación de Butler, los Warriors se armaron de lujo, formando una plantilla que es, sin lugar a dudas, un serio candidato al título.
En términos salariales, los números de ambos jugadores son impresionantes. Según ESPN, el salario de Stephen Curry es de 55,7 millones de dólares, siendo así hoy por hoy el mejor jugador pago de toda la competición y se lo ha ganado por lo que mostró.
Por otro lado, el salario de Jimmy Butler según Spotrac es de 48,7 millones y en la próxima temporada se elevará a 56,8 millones de dólares, una cifra que refleja el nivel de inversión que los Warriors están dispuestos a hacer para asegurar su futuro competitivo. Butler y Curry no solo son dos de los mejores jugadores de la liga, sino también los dos mejores pagados en sus respectivas posiciones.
El gran presente de Butler no ha tardado en reflejarse en el rendimiento de los Warriors. El alero ha sabido adaptarse rápidamente al sistema de Golden State, aportando su energía, defensa y, sobre todo, su capacidad ofensiva. Junto a Curry, forman una dupla letal, que ha puesto a todos los rivales de la conferencia al acecho. Con su llegada, los Warriors han mejorado considerablemente en su rotación, y eso se ve reflejado en su nivel de juego.
Por otro lado, Stephen Curry sigue siendo la pieza clave de este equipo. El dos veces MVP de la liga continúa deslumbrando con su capacidad para cambiar el curso de los partidos con su tiro, liderazgo y visión de juego. Su contrato de 55,7 millones por temporada lo convierte en uno de los atletas más ricos del deporte, pero sus logros dentro de la cancha siguen siendo lo que realmente lo coloca en una liga aparte. A su lado, Butler se ha integrado de manera perfecta.
¿Qué opinaba Curry de la contratación de Butler?
“Con cualquier acuerdo, uno lo cuestiona. Incluso cuando vino (Durant), era como si no supieras cómo sería. Llegamos a esto de manera positiva, pero aun así había que verlo. Esa incomodidad es buena porque desafía a todos a hablar sobre ello, a venir con la preparación adecuada”, expresó el jugador.